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Cadena 3

A más de 80 años

Un caso que movió Córdoba: la desaparición de Martita Stutz

En Córdoba no se hablaba de otra cosa. El relato de una prostituta fue clave para dar con el principal sospechoso: Antonio Suárez Zabala. Un caso manoseado por la política con una justicia entorpecida. 

19/11/2021 | 08:00

A fines de 1938, el llamado “caso Stutz” —la desaparición de una niña de 9 años— sacudió a Córdoba y el país. Desde entonces, cada vez que algún crimen o episodio horrendo tiene como víctima a una menor, el recuerdo de Martita Stutz emerge con fuerza renovada pese al transcurso del tiempo.

“La misteriosa desaparición de Martita Stutz” (Ediciones del Boulevard, 2005) relata paso a paso los entretelones del suceso ocurrido el 19 de noviembre de 1938 y la azarosa investigación que le siguió. Un caso verídico que alumbró una historia plagada de personajes desconcertantes —pedófilos, mujeres “de mala vida”, adivinos, investigadores incompetentes, policías torturadores, mafiosos de poca monta— que componen una trama oscura y por momentos alucinante, en la que, una vez más, la realidad supera a la ficción.

El 19 de noviembre de 1938, último día de clases, Marta Ofelia Stutz regresó a su casa, se quitó el guardapolvo y pidió permiso a su mamá para ir a comprar el Billiken, su revista favorita. Con la moneda aferrada en su mano, recorrió unas pocas cuadras hasta el quiosco del bulevar Castro Barros.

El quiosquero la perdió de vista cuando Martita cruzó la calzada y se confundió en la multitud que aguardaba la presencia del gobernador Amadeo Sabattini frente al edificio en construcción de la escuela “Hipólito Irigoyen”, en el corazón de barrio San Martín.

Sin embargo, la niña no volvió a su casa. La madre, afligida por la tardanza, salió a buscarla por el vecindario. Poco más tarde, tras una búsqueda infructuosa, los atribulados padres dieron aviso a la policía. Así comenzaba la sórdida historia de la desaparición de una niña de 9 años, a la luz del día y a la vista de todos.

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La noticia corrió como reguero de pólvora. En Córdoba no se hablaba de otra cosa. Los bomberos y el ejército se sumaron a la búsqueda, rastreando los lugares más recónditos. Todas las noches una multitud se reunía frente a la casa de los Stutz para acompañar la vigilia de la angustiada familia y enterarse de las últimas novedades del rimbombante caso.

El testimonio de una prostituta dio un vuelco inesperado a la causa y colocó en la mira al presunto autor del secuestro: Antonio Suárez Zabala, corredor de productos de farmacia, cuya defensa asumió el prestigioso abogado Deodoro Roca. La política no tardó en entrometerse en el caso: el jefe de Policía era Argentino Auchter, quien años después fue gobernador de Córdoba.

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El hilo de una investigación desordenada y poco profesional condujo a otros personajes, entre ellos un guarda de tranvías apellidado Barrientos y su mujer y a un propietario de hornos de cal que murió víctima de la tortura policial. 

La causa fue finalmente elevada a juicio oral y público, una novedad de la época. En julio de 1941 se dictó sentencia y los principales acusados resultaron condenados por el delito de rapto, no así por homicidio, que no pudo acreditarse en autos por falta de pruebas, empezando por el cuerpo del delito, que se buscó infructuosamente durante meses. La defensa del principal acusado apeló el fallo y la Cámara hizo lugar. Suárez Zabala salió en libertad el 6 de enero de 1943 y partió sin dejar rastros.

Martita jamás apareció, ni viva, ni muerta.

Por qué leerlo

La lectura de “La misteriosa desaparición de Martita Stuz” aporta dos andariveles de posible interés para amantes del género policial e histórico. Como caso policial resonante, permite conocer los detalles de un suceso que conmovió a la opinión pública y puso de manifiesto la profesionalidad o incompetencia de Policía y Justicia para esclarecerlo. 

Desde el punto de vista histórico, la permanente referencia al contexto y protagonistas de la época permite recrear una Córdoba que ya no existe, y constituirse por ese motivo en fuente de consulta.

Sobre el autor 

Esteban Dómina es un escritor e historiador cordobés. Fue profesional independiente, docente universitario y, en el campo de la política y la función pública, ocupó diversos cargos legislativos y ejecutivos, en el orden nacional, provincial y municipal. Lleva publicados 20 libros y numerosos artículos y notas. Su obra puede consultarse en la página web: www.estebandomina.com.ar

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